ELLA O YO

31 enero 2010
dolor

una imagen

Me duele la muy maldita. Ya casi no tengo escapes mentales para evitarla a diario. Hasta hace un tiempo trataba de hacer triquiñuelas mentales para evitar pensar en ella directamente. Pero me ha vencido. Y es ahora cuando pienso “ella o yo”. Probablemente sea una verdadera estupidez, porque las dos SOMOS UNA. Desde que recuerdo mi existencia en esta vida, ella está presente condicionando cada miserable o feliz momento que he vivido.

En este exacto instante en el que escribo esto, tengo un tremendo dolor en la columna que no puedo dejar de sentir. Es como si las vertebras se me hubieran abierto o lesionado de alguna forma. Claro, estuve cometiendo el tremendo pecado de limpiar y eso se paga caro. Cada vez que limpio, ordeno o hago cualquier actividad que suponga esfuerzo físico ¡zaz! la muy maldita me ataca, me duele. ELLA ME DUELE. Ya casi ni quiero decir su nombre. Vivo condicionada a no mencionarla, porque el hombre con el que vivo dice que lo único que hago es hablar de enfermedad. Lo hace y lo dice (por fin acá tengo un espacio de intimidad donde poder decirlo abiertamente) PORQUE ES UN COBARDE. Es más simple atacarme (aunque sea con dulzura y suavemente creyendo que me ayuda al negarlo) que tomar conciencia de que YO SUFRO.

En fin. ELLA hace y deshace. Me deprimo de a ratos, de a días. Pero no más que eso. Lástima que los ratos sean continuos y los días sean uno detrás del otro.

Menos ganas tengo de todo cada minuto. A veces me odio. A veces la odio.

Y para peor de mis males, él, “el cobarde”, NO QUIERE TENER HIJOS. Y yo sí.

No sé cuánto tiempo voy a durar así. AHORA ELLA Y ÉL (ambos) ME EMPUJAN POR EL PUTO BALCÓN QUE ESPERA POR MÍ DESDE QUE LLEGUÉ AQUÍ.

estoy mal, lo sé…

primeras palabras

18 noviembre 2009
pregunta

quisiera saberlo...

La Fibromialgia (FM) es una condición músculo-esquelética compleja y de carácter crónica que ocasiona dolores generalizados y un profundo agotamiento. Las personas que padecen FM sufren intensos dolores en distintas partes del cuerpo. El término mialgia indica dolor muscular; no habiendo inflamación del tejido muscular el término miositis es inapropiado para la FM.

Las miálgias están presentes en los tejidos fibrosos, músculos, tendones, ligamentos y otras zonas. Se puede afectar cualquier tejido fibromuscular, pero los más frecuentes son los dolores del occipucio (parte infero-posterior de la cabeza), cuello (dolor o espasmo cervical), hombros, tórax, zona baja de la espalda y músculos de los glúteos y de la línea de articulación de la rodilla.

La FM puede ser generalizada (asociada en ocasiones a otro trastorno) o localizada (por ej. Síndrome de dolor miofascial, relacionado con sobresfuerzo o microtraumatismos).

Además del dolor y el agotamiento, las personas con FM experimentan algunos de los siguientes síntomas:

Trastornos del sueño
Anquilosamiento y rigidez del cuerpo
Dolores de cabeza o de los músculos de la cara
Malestar abdominal
Vejiga irritable
Parestesias
Entumecimiento u hormigueo
Dolores del pecho
Costocondralgia (dolores musculares donde las costillas se juntan con el esternón)
Desequilibrios y mareos
Mayor sensibilidad al medio ambiente, etc.

Los síntomas tienden a fluctuar y no necesariamente ocurren simultáneamente.

Además de los criterios diagnósticos comunes a la enfermedad, se observan una serie de síntomas que se sobreañaden al dolor específico de la Fibromialgia:

Debilidad generalizada, dolores musculares y articulares difusos.
Rigidez en la planta de los pies.
Alteraciones del sueño: problemas para conciliar el sueño e interrupciones frecuentes del dormir durante la noche. La alteración del sueño también puede presentarse bajo la forma de “mioclonus” (espasmos musculares en las piernas y en los brazos durante el sueño), lo que provoca un sueño de mala calidad que hace que la persona con FM se duerma sin problemas, pero el nivel profundo del sueño se ve dificultado por la aparición de los dolores.
Fatiga matutina y durante el día.
Rigidez matutina, en general de forma leve.
Cefaleas.
Sensación de entumecimiento y hormigueo de una extremidad, y sensación de tumefacción (hinchazón de un órgano).
Colon irritable.
Vejiga irritable (constante necesidad de orinar).
Otros síntomas frecuentes son el dolor de cabeza, la caída del cabello, sensibilidad a la luz, colon irritable, entumecimiento o calambres de las extremidades.

Fuente: http://www.arbitrio.com.ar

Una vez dicho esto, me presento yo: una de las tantas convivientes con esta condición de vida llamada Fibromialgia. Soy Paty Neyra e iré relatando mi experiencia de vida.

Espero encontrar en este lugar con quién hablar de este tema. Los fibromiálgicos necesitamos imperiosamente la comprensión del otro. Este mal al que califico como “Catedral del Dolor” es muy complicado de entender para el o la que no lo padece.

Este es el principio. Comienzo a caminar…

Hasta la próxima




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